Maicao-. Te invitamos a escuchar esta entrevista con Agustín Moreno, uno de los personajes de la serie "Héroes de la esperanza...", ganadora del Premio cerrejón de Periodismo en la categoría internet
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viernes, 18 de diciembre de 2009
jueves, 17 de diciembre de 2009
Alejandro Rutto gana premio de periodismo Cerrejón 2009

Riohacha-. Cinco periodistas pertenecientes a igual número de medios de comunicación de La Guajira ganaron el VII premio de Periodismo Cerrejón en sus distintas modalidades.
En un programa realizado en el Centro Arrecifes de esta Capital, se cumplió la entrega de los galardones que en esta oportunidad recayó en los siguientes profesionales de la comunicación:
En internet: Alejandro Rutto Martínez de "Hechos y Crónicas de la Frontera" con el trabajo "Héroes de la esperanza, damas y caballeros de la vida". Es la segunda vez que Rutto Martínez gana este premio, pues en el 2.008 lo obtuvo con el trabajo "Los tinteros de Maicao, empresarios de la tradición"
En prensa escrita el ganador fue Alfredo Orcasitas con el trabajo "La asamblea en tono menor", publicada en el periódico Ecos de La Guajira, medio del cual es su director.
En radio la hermosa estatuilla entregada por El Cerrejón le correspondió al periodista maicaero Tomás Pérez Ramírez, gracias a la gran calidad de su trabajo titulado "La Feria de las Regalías"
El televisión ganó Yulissa del Castillo con el programa "Homenaje a Hernando Marín" y en la categoría especial de regalías ganó Betty Martínez con un especial titulado "La otra cara de las regalías"
El jurado destacó la gran calidad de los trabajos sometidos a su evaluación. "Fue una labor gratificante, disfruitamos cumpliendo la taera que se nos encomendó" dijo uno de los jurados quien habló en representación de sus compañeros.
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jueves, 3 de diciembre de 2009
Grito en el desierto
Ecos de literatura*
Escrito por: Manuel Palacio Tiller
El escritor FREDY GONZALEZ ZUBIRIA acaba de publicar un ensayo sobre Los esclavos wayuu de las haciendas del Zulia. Tiempo perdido en las partes oscuras de la historia por la pusilanimidad de la sociedad, que compromete a gobiernos de los países donde ocurrieron los hechos, y, por el hecho de carecer de defensores los sujetos pasivos de la trata, acompañada de la complicidad correlativa de dos Estados en las dos primeras décadas del siglo XX, a un núcleo humano colocado en las fronteras que nunca comprendieron la existencia de sus indios para colocarlos en los cuadernos de su identidad, pues los indios americanos jamás han merecido de quienes los subyugaron una categoría de seres participantes de su hibridad, para poder contemplar una acción de defensa.
El tema de los esclavos wayuu, en la historia contemporánea no se había querido sacar al aire, muy a pesar que el acontecimiento funesto fue tocado por tres grandes escritores colombianos y venezolano; los primeros a manera de denuncias políticas y el otro, más humano, hacia la búsqueda de un prototipo para unir una nacionalidad dispersa; se dijo que el propósito de Gallego fue desentrañar por medio de la indagación la condición humana venezolana, como se desprende de la creación de tipos y arquetipos populares y psicológicos, con el objeto de hacer una propuesta de rectificación y superación individuales que pueden surgir solamente de un estado de insatisfacción o de angustia que propicia la meditación hacia el conocimiento de sí mismo.
El escritor Zubiria ha dicho que la diáspora desencadenada por la sequia, la hambruna, las enfermedades, las guerras interclaniles y la cacería de humanos, llevo a una drástica descomposición social, y la ruptura del sistema matrilineal de varias familias extensas que terminaron desarraigadas en Maracaibo o en las haciendas del sur del Lago. Eso fue cierto, pero el indio wayuu soportó hasta donde pudo el peso del verano.
El verano siempre fue común en los comportamientos estacionales. Los wayuu asimilaban con estoicismo. El infeliz indígena con la frente bañada en copioso sudor, su bronceada espalda calcinada por los quemantes rayos del sol canicular y destilando lágrimas por dentro y por fuera, aguantó el peso de su destino.
Desesperado cortaba y rajaba pencas de cardón y con la pulpa mitigaba su sed, más no las de sus crías. Indios sin animal no es nadie y cuando aquellos se arrastraban sin aliento entre ramazones de espinas hasta caer desvanecidos de hambre y sed, el wayuu alucinado por la ardiente fascinación de la pampa y los ojos vidriosos de miedo, en un trance de angustia insuperada emprende viaje hacia las sabanas de Anoui. Pero no se relajó.
Dice la antropología que el wayuu es pastor. Los animales tienen para ellos – los wayuu- el más grande valor. El ganado constituye junto con los caballos y mulas signos de gran prestigio, después de la llegada de los españoles. La sociedad está dividida en clanes matrilineales. Pertenecer a tal o cual define por lo tanto el principio de identidad social y el status de un individuo. Un clan rico ocupa la cúspide de la pirámide. La guerra entonces es factor determinante para acumular riquezas y prestigio. Entonces, los poderosos apabullan a los débiles. Los clanes no pudientes que no estuvieran bajo la sombre o protección de otro más poderoso corría peligro de exterminio. Con frecuencia se provocaba. De ahí venían los conflictos. No se dejaba prosperar a los clanes minoritarios.
Sucedió algo fuera de lo común en aquel ambiente egoísta, envidioso y excluyente de los ricos clanes del territorio étnico. La presencia de JOSE DOLORES, mejor conocido entre los indios guajiros como UNUPATA. Realiza el prodigio de llenar ubicuamente la historia y la vida de su territorio ancestral. Fue el único cacique, semejante a los grandes caudillos de las justas mundiales que buscó en la experiencia del pasado, el libro de la sabiduría para conducir sus huestes aguerridas a la victoria. Del viejo árbol genealógico fue tomando las hojas dispersas hasta formar una leyenda intrincada, trama desconcertante de que fue depositaria su tesonera ambición de saber para superar a los demás en táctica y estrategia, en el conocimiento de los hombres y el sacrificio por un ideal superior. El de salir a la defensa de los clanes débiles y pocos extensos que se encontraban vulnerables.
En la guajira, campeaba la envidia, el odio y la venganza implacable. El hombre andaba como el caballo salvaje, sin jinete, dueño absoluto de sus antojos, haciendo y deshaciendo lo que a bien tenga, sin control de su albedrio. Hasta que UNUPATA se apersonó de la situación reinante. El cacique y sus aliados pusieron orden. Fue incondicional su adhesión al principio de autoridad, de manera que nunca se le dio en conflicto un gobierno alguno. Sólo impuso un orden a favor de los clanes débiles. Los inermes fueron amparados por su amistad y protección.
Al paso del tiempo, terminada la denominada Guerra de Los Mil Días, UNUPATA ya avanzado de edad abandonó sus recorridos por el territorio peninsular, la visita a sus aliados, alejado vivía en Garrapatamana en las inmediaciones de Amaiceo, hoy Carraipia donde tenía sus potreros a orillas del rio que pobló con labradores venezolanos, gente arrimadas de los pueblos del sur de Riohacha y los que llegaron de la Provincia de Padilla. Aquella ausencia fue aprovechada por clanes pendencieros para imponer el imperio del más fuerte y convertir un lóbrego escenario de un drama horripilante, denunciado años después, con sentido más político que humano, por los autores de las novelas Los Dolores de una Raza, Antonio J. López, conocido como “Briscol” y José Ramón Lanao Loaiza autor Pampas Escandalosas, y hoy, muchos años más tarde el escritor Freddy Gonzalez Zubiria con su ensayo.
Los Caciques de la Alta Guajira, no se movieron todos por asuntos del verano y la hambruna pues aguantaron por otros medios y métodos para seguir en medio de las necesidades estacionales. Fomentaron el contrabando, tráfico y tránsito de los extranjeros hacia los países donde se ubica la península.
Pero esto también sufrieron sus traspiés, pues la Primera Guerra Mundial no hizo llegar más las balandras americanas, holandesas, francesas e inglesas que había provisto de toda clase de armamento aquellos indígenas que la usaron para exterminar a sus congéneres. El ron, el brandy y el whiskey solo dejó el vicio que trastocó los frenos inhibitorios de los primitivos.
Los indios pudientes se relajaron, envilecieron, y perdieron el control, el respeto y la tolerancia, se enloquecieron. Se hicieron más pendencieros y comenzaron los desmanes contra los que habían tenido la protección del aguerrido José Dolores. Los indios ricos se untaron con los malandrines como los Echetos. Hasta un cacique a quien un presidente venezolano le había asignado el grado de “general”, se convirtió en raptor de menores, mujeres y hombres, para venderlos a los traficantes venezolanos con la complicidad de las autoridades de ambos países y aquellos desgraciados indígenas fueron a parar a las haciendas zulianas y a los confines de la desembocadura del Rio Catatumbo.
Se iniciaba entonces, casi veinte años de historia negra para los wayuu pobres que perdieron su libertad en manos de depravados empujados por una sociedad con abismos negros y profundos en su alma, que buscaba a todo trance enriquecerse a cualquier costa de la manera más fácil a través del despotismo.
Al término de aquella época vino la catarsis. La depuración. El escritor venezolano Rómulo Gallego, vino y vivió en el territorio patrio Wayuu e hizo su gran novela y empuja entonces la protagonista de la trama Remota Montiel Barroso – La Doncella de Piedra -, hacia el Catatumbo a cobrar el dinero que le quedaron debiendo a su padre conocido como el Diablo Contento y encontró allá a varios miembros de su raza que fueron vendidos por su propio padre.
Atrapados por el hambre, los maltratos y el cepo, hombres, mujeres y niños, desnutridos, con las espaldas destrozadas que habían padecido la ultima violencia; humillados y envilecidos por la bárbara esclavitud, tristes por los compañeros que dejaron sepultados en aquella tierra, el último de ellos, aquel cuya mirada no pudo volverse a hacia la figura de una mujer convertida en inesperado auxilio; había sin embargo, en sus rostros un despertar de humanidad recuperada, una emoción de gratitud y de esperanza en las miradas fijas de Remota. Viene Remota, con indios de su raza rescatados de esclavitud, navegando río abajo, hacia la obra posible y urgente que le espera en su Guajira, haciendo del descuidado infortunio propio Sobre la misma tierra.
El largo viaje emprendido por los wayuu desde la parte norte del Brasil, remontando costas huracanadas de lo que hoy se denomina el Caribe, en balsas y cayucos pequeños atiborrados de ancianos, mujeres y niños, con la penalidad de no ser recibidos por otros indígenas celosos de sus asentamientos, fue el acontecimiento que laceró el corazón de ellos, por el penoso éxodo que marcó en el ánimo aquella fortaleza que hicieron eterna y formaron como consigna, que el sitio donde llegarán a finalizar la trashumancia sería la última, por eso, ese amor a la tierra que los acogió y se dijeron entre sí, que de ahí no los sacaban y tomaron posesión casi que a la brava expulsando a los que estaban allí hacia la Sierra Nevada.
La trashumancia fue olvidada, pero los estragos de sus necesidades a persistido en el tiempo sobre las espaldas del indígena que los convirtió en seres nostálgicos y hasta sumisos, dignos de su suerte, de manera que han aceptado con todo el dolor la esclavitud de su destino.
*MANUEL PALACIO TILLER
Periodista. Doctor en Derecho y Ciencias
Políticas. mpalaciotiller@yahoo.es
domingo, 27 de septiembre de 2009
Biografía de Alejandro Rutto: trayectoria como periodista
Alejandro Rutto Martínez nació en Maicao el día 6 de marzo de l.964. Es Administrador de Empresas egresado de la Universidad de La Guajira y ha realizado varios diplomados y seminarios de periodismo avalados por prestigiosas universidades y organizaciones colombianas.
Ejerce el periodismo desde 1.979 cuando inició sus labores en proyectos de Comunicación Escolar en las aulas del Colegio Departamental de bachillerato San José, en donde bajo la dirección del escritor Ramiro Choles Andrade coordinó el periódico mural y el periódico mimeografiado que se imprimía mensualmente. De la mano del profesor Choles inició también su carrera en el periodismo cultural en 1.981 cuando hizo parte del programa Momento Cultural que se emitía a través de Radio Península en el cual estuvo hasta 1.983.
En 1.984 comienza sus actividades en el periodismo deportivo en el programa “La Ventana del Deporte”, junto a los periodistas Luis Octavio Cruz y Tomás Pérez Ramírez en la emisora “La Voz de la Pampa” de Maicao”
En 1.985 se traslada de nuevo a Radio Península en donde continúa su labor como periodista deportivo en esta oportunidad al lado de Jairo Romero, Eladio Narváez, Ernesto Acosta, Luis Octavio Cruz y Marcos Barros Pinedo. En ese mismo año incursiona en la especialidad del comentario deportivo en transmisiones en vivo y en directo del fútbol de Segunda División en diferentes estadios y escenarios deportivos de la Costa Caribe. Durante tres años tiene la oportunidad de compartir con periodistas de la región y el país y de constituir uno de los grupos de periodistas deportivos más sólidos de la región Caribe.
En 1.988 regresa a La Voz de La Pampa y hace equipo con Albeiro Sánchez, Juaco Murgas, Jairo Romero, Jaime Rengifo, Carlos Serrano y Luis Octavio Cruz. Para ésta época se le presenta la oportunidad de ser corresponsal de la cadena Radio Deportes de Caracol para la cual transmite, junto con los compañeros mencionados, la Final Nacional de Segunda División entre Deportivo Maicao y Deportivo Independiente Santa Fé.
En 1.990 pasa a RCN Cadena Básica Guajira. En esta etapa alterna el periodismo deportivo y las noticias generales. Su voz se escucha con frecuencia a nivel nacional tanto en la Cadena Básica como en Antena 2, especializada en deportes. Esta época es una de las más importantes de su carrera pues tiene como maestros no más ni menos que a Armando Correa Saavedra, Emilio Alfonso Arias Acosta (uno de los más grandes locutores vallenatos), Tomás Pérez Ramírez, Eliécer Jiménez Julio y William Gómez Polo. ¡Qué equipo el de la Emisora Básica pera esos años!
Desde 1.992, cuando recibe su título de Administrador de Empresas, comienza a alternar su trabajo periodístico con su la labor como docente universitario. Eventualmente presta sus servicios en Radio Almirante, Radio Delfín, RCN y La Voz de la Pampa y escribe notas de prensa para El Heraldo, La Libertad y los quincenarios Causa Guajira y Guajira Gráfica.
En el año 2.005 inicia su etapa como columnista permanente del diario El Informador de Santa Marta, la cual se publica los días lunes. Con alguna frecuencia es invitado también a escribir los editoriales de la edición central y del semanario que esta casa periodística tiene en el departamento de La Guajira (semanario La Guajira).
Desde junio del 2.006 y hasta diciembre del 2.007 dirige la sección “Los líderes opinan y comentan” en “El Noticiero de la Mañana” de la emisora Olímpica Estéreo. En enero del 2.008 la gerencia de la emisora lo designa director de éste noticiero.
En diciembre del 2.008 inicia labores con el canal comunitario “MAO TV”, como presentador del magazín “Buenos Días Maicao”, junto con los periodistas Nazly Pérez y Alcides Alfaro Guerra. Este medio de información, novedoso en la frontera, se ha ganado la aceptación y sintonía de la audiencia maicaera en horas de la mañana.
En diciembre del año 2.007 crea Maicao al Día”, órgano de información a través de internet que se constituye en pionero del periodismo digital en La Guajira. En enero el 2.009 gana el “VI concurso Cerrejón de Periodismo”, modalidad Internet y ese mismo año gana, el Premio Departamental de Periodismo Cultural modalidad televisión, en su condición de libretista junto a Doménico Restrepo por el documental “El mar de los Apalanshii”. En ese mismo certamen recibe mención de honor por su trabajo en Maicao al Día “La riqueza multicultural de Maicao”. El 28 de agosto recibe el premio “Eficiencia Energética” organizado por Electricaribe, por el artículo: “La ranchería wayüu: ejemplo fiel del uso eficiente de la energía”.
Gracias a la publicación de sus artículos en “Maicao al Día”, en “Hechos y Crónicas de la Frontera” y en la web internacional www.articulo.org, sus trabajos han sido reproducidos por medios digitales e impresos de México, España, Ecuador, Estados Unidos, Venezuela, Argentina, Chile y Colombia. Además, tres de sus investigaciones relacionadas con el medio ambiente han sido traducidas al portugués y el inglés.
viernes, 23 de enero de 2009
Biografía de Alejandro Rutto Martínez
Escritor, docente y periodista colombiano nacido en Maicao, departamento de La Guajira el 6 de marzo de 1.964. Hijo del inmigrante italiano Ernesto Rutto Piano (Sala Monferrato, Italia, 1.924) y la matrona colombiana Isnelda Martínez (Riohacha, Colombia, 1.931). Es el 5 de ocho hermanos nacidos todos en Riohacha y Maicao, en donde actualmente viven.
Cursó estudios de educación superior en la Universidad de La Guajira en donde se graduó como administrador de empresas. Posteriormente se tituló como especialista en Administración de Programas de Desarrollo Social Universidad de Cartagena, 1.997); en Orientación Educativa y Desarrollo Humano (Universidad El Bosque 2.000) y en Docencia Universitaria (Universidad Santo Tomás. Actualmente cursa estudios de maestría en Ciencias de la Educación Superior en un convenio entre la Universidad de La Guajira y la Universidad de Matanzas.
Desde 1.985 ejerce la docencia y desde 1.992 está dedicado a impartir sus clases en la educación superior. Ha sido profesor en prestigiosas universidades entre ellas la Universidad de La Guajira, Universidad de San Buenaventura, Universidad del magdalena, Fundación Universitaria San Martín y Corporación Educativa del Caribe. Labora además como instructor del Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, entidad en la cual se ha desempeñado como Coordinador Académico y Formador de formadores.
Durante los años ochenta fue uno de los periodistas deportivos más reconocidos de la Costa Caribe colombiana pero desde hace unos años ejerce como director de informativos de radio, columnista de prensa y presentador de internet. En diciembre del 2.007 fundó la página MAICAO AL DÍA, un medio de información pionero del periodismo digital en LA GUAJIRA y que el 22 de enero del 2.009 obtuvo el Premio Cerrejón de Periodismo, categoría internet. Desde 1.981 ha laborado en emisoras como Radio Península, La Voz de La Pampa, Yoruma Estéreo, Radio Delfín y Olímpica Estéreo. Desde hace cuatro años es columnista habitual del periódico EL INFORMADOR.
Sus artículos figuran en numerosas páginas virtuales de Ecuador, Argentina, México, Venezuela, España, Brasil y Colombia. El portal de artículos ARTÍCULO.ORG lo ha elegido como uno de sus “Expertos Destacados” lo que le permite ser uno de los escritores colombianos de internet más leídos del momento.
En su carrera como escritor ha publicado cuatro libros y ha sido seleccionado en tres antologías. Sus libros se titulan “Si mañana fuera hoy”; “Breve mirada a la inmensidad”; “Instantes de Eternidad” y “Aunque tiemble la tierra y se desplomen los cielos”.
En el año 2.007 su cuento “En el lienzo de la agonía” fue escogido para integrar el libro RENATA GUAJIRA 2007 una selección de los mejores escritos producidos en el diplomado de escritura creativa dirigido por el connotado escritor Víctor Bravo Mendoza. Ese mismo año varios de sus cuentos, entre los que se destaca “El goleador de los rojinegros” y “La noche en que Emilio tampoco durmió” fueron incluidos en el libro “Cuentos que no son Cuento” al lado de obras de Ramiro Choles Andrade, Wilder Murgas Ortiz y Elbert Romero Barrios.
A principios del 2.008 una crónica de su autoría titulada “Desde el almendro hacia las alturas” apareció en la antología “Palabra y Residencia” publicada en Riohacha.
Parte de las actividades que desempeña Alejandro Rutto tienen que ver con el servicio cívico a la comunidad. En el año 1.983 fue uno de los fundadores de la Asociación de Estudiantes de la Universidad de la Guajira Residentes en Maicao “EUGREM”, creada para que los estudiantes universitarios de la época cumplieran una labor social y a la vez para resolver las necesidades de los estudiantes maicaeros matriculados en la Universidad de La Guajira. Eugrem es hoy una de las organizaciones más antiguas de La Guajira y gracias a su esfuerzo han podido graduarse más de trescientos estudiantes a lo largo de las casi tres décadas de su existencia.
Junto con un grupo de Amantes de la cultura Rutto fundó la Casa de La Cultura de Maicao. Participó además en las gestiones para la apertura de una sede del SENA en su ciudad y luego, desde el cargo de coordinador, impulsó la construcción de una nueva sede para la misma.
En 1.995 fue elegido miembro del Consejo Superior de la Universidad de La Guajira cargo en el cual trabajó arduamente para lograr la creación de la extensión de ese centro universitario en Maicao.
En el año 2.005 se presentó como candidato a las elecciones para la Universidad de La Guajira y obtuvo una amplia victoria sobre los demás aspirantes, Sin embargo, una cuestionada decisión del Consejo Superior , el cual votó a favor de quien obtuvo la segunda votación, le impidió ejercer el cargo.
Actualmente dedica su vida a cumplir compromisos académicos en toda La Guajira, especialmente en Maicao y Riohacha, en donde la juventud lo ve y admira como un ejemplo digno de imitar.
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